Celebramos el día de la mujer

El pasado lunes 8 de Marzo, con motivo del día de la mujer, compartimos un almuerzo virtual con nuestros compañeros y compañeras, en el que nos comprometimos a promover la igualdad entre géneros durante todo el año.

En la presentación por parte de Rafael Paulet, entre otras reflexiones expuso:

  • Sin ser ni de lejos suficiente, solo hay que ver la evolución del lenguaje, las costumbres y el empoderamiento de la mujer en los últimos 30- 40 años, sobre todo en los estratos más formados de nuestra sociedad. Probablemente por ello nos podemos situar en nuestro segmento empresarial bastante cerca de una situación casi de igualdad y digo casi porque faltan muchas mujeres en un sector copado básicamente por hombres, tenemos que conseguir aún, hacer más atractiva la tecnología a una nueva generación de mujeres que puedan aportar sus valores y su visión.

Agnès Aguiló y Sonia Campins, dos de nuestras mujeres con un perfil más técnico y directivo, nos explicaron los retos a los que se han tenido que enfrentar durante su carrera y también los logros que han conseguido. Sin embargo, no son muchas las mujeres que logran superar estos retos, ya que solo el 27% de los profesionales del mundo IT en España son mujeres.

Sonia Campins
  • Desde pequeña tenía claro lo que quería hacer: me gustaba poder curar y entender cómo funcionaba el cuerpo humano. La nota académica me ayudó a decidirme por mi plan B, que también lo tenía claro, el mundo de la informática. Empecé siendo secretaria a una empresa de informática, mientras estudiaba eso mismo, así que al cabo de un año tuve la oportunidad de trabajar de programadora. A medida que avanzaba mi carrera me iba interesando cada vez más por la administración y gestión de Bases de datos y sistemas operativos que es una de las áreas más técnicas.

Trabajando para un proyecto, el cliente especificó que necesitaba expertos pero que se abstengan las mujeres. Tuvieron que aceptar que mi compañera fuera a arreglar el problema…

Sonia Campins

  • Esto me ha llevado muchas veces a trabajar 12-13-15h seguidas. Hasta he llegado a trabajar, en algunos momentos esenciales para algún proyecto, 36h seguidas. Alguna vez me he enfrontado a tener que volver a hacer una instalación, que había durado todo el día, y que había sido dañada por la intervención de hombres de sistemas… Evidentemente, como me pidieron, me quedé hasta que todo funcionaba perfectamente de nuevo.
  • Muy probablemente, el hecho de no tener hijos ha ayudado a poder invertir tantas horas en el trabajo y me ha igualado a mis compañeros masculinos. Se presupone que la persona a cargo de los hijos es siempre la mujer, y así, ellas no tienen la oportunidad de crecer tanto, debido al tiempo de dedicación disponible en la actividad laboral.
  • En mis más de 30 años de experiencia, a pesar de ser mujer, no he sentido barreras en el mundo laboral a la hora de acceder a proyectos interesantes en todo el mundo: He tenido la suerte de poder participar en proyectos para Airbus y la Agencia Espacial Europea en Toulouse, Oracle o IBM en Montpellier. Bien, una vez sí que intentaron discriminarme por ser mujer, pero no salieron voctoriosos: Trabajando por un cliente de Arabia Saudita, nos pidieron que necesitaban asistencia presencial para uno de los productos. Especificaron que necesitaban expertos pero que se abstengan las mujeres. Tuvieron la «mala» suerte que las dos expertas eran mujeres y tuvieron que aceptar que mi compañera fuera a arreglar el problema … Por tanto, viva las mujeres tecnológicas, ¡ésta fue una de nuestras victorias!
Agnès Aguiló
  • Tengo que decir que en todos los años que llevo trabajando en empresas como la nuestra, nunca me he encontrado con ningún tipo de diferenciación o sentimiento de ser menos que los demás, hombres o mujeres.

Donde yo empecé a tener una conciencia de que yo soy importante y no soy menos que nadie fue en casa, con mi familia. Mi mensaje es educación, educación y educación.

Agnès Aguiló
  • Existen diferentes tipos de machismos y en diferentes áreas y sectores, pero en el día a día nos encontramos con muchos culturales, no conscientes. Y aquí quiero ir, a la educación. Donde yo empecé a tener una conciencia de que yo soy importante y no soy menos que nadie fue en casa, con mi familia. La educación, tanto de la escuela como de la sociedad, creando modelos no estereotípicos (como mujeres astronautas u hombres enfermeros) para mí es la clave para que avancemos. Mi mensaje es educación, educación y educación.

Seguidamente, abrimos debate con todos los compañeros y compañeras que estuvieron presentes en la sesión y algunos de ellos/as también quisieron compartir su punto de vista y poner su granito de arena en esta lucha, que no es de y para las mujeres, sino que debe ser un compromiso de la sociedad en su conjunto, para así conseguir un beneficio global.

Rafael Paulet:
  • Tenemos que seguir especialmente vigilantes, ya que aún cuando en nuestra burbuja no lo suframos, no supone que todavía en demasiadas ocasiones el poder (recursos, necesidad) y o la fuerza bruta, se imponen en situaciones de desigualdad. Tenemos como sociedad la obligación de poner un foco y esfuerzo especial para superar esta lacra.
Rodrigo Fernández
  • Yo no estoy de acuerdo con el concepto del día de la mujer, porque debería ser un continuo. Creo que más allá de las mujeres, somos los hombres los que tenemos que hacer una transición hacia una posición distinta, una transición cultural que cuesta mucho. Es difícil hacernos cargo de los micromachismos que tenemos y de los comentarios que “nos salen” por cuestiones culturales, históricas o sociales. Para mí, la única forma de hacerlo es siendo conscientes no solamente en el día de hoy sino todos los días, y no solo en el ambiente laboral sino también en el familiar. No creo que sea un día, sino una transición hacia un mundo donde no importe de donde seas, hombre o mujer, tu condición sexual, tu origen o idioma, sino que todos seamos tratados como personas y de manera igual. No es una cuestión utópica, es una cuestión de trabajo diario.

Para mí es básica la educación: Hay que educar a los niños para saber cómo respetar a las niñas, y las niñas hay que educarlas para que se hagan respetar. Todo ello, no sólo con el género sino con la orientación sexual, las razas, las culturas, el físico, las lenguas … Es importantísimo.

Àfrica Margarit

Las mujeres somos luchadoras, debemos hacernos respetar y demostrar que no hay diferencias entre géneros: Todos podemos conseguir lo que nos proponemos.

Esta transición debe fomentarse desde el ámbito familiar, académico e institucional. Son 3 pilares básicos y fundamentales para lograr un impacto global que permita trascender y renovar los esquemas mentales y culturales transmitidos durante generaciones.

Maica Cárdenas

Como ves, nuestros compañeros y compañeras lo tienen claro: la educación, el cambio y el respeto son las bases de la igualdad. Porque el día de la mujer no se celebra para posicionarla por encima del resto de la sociedad, sino que promueve la igualdad de todos los seres humanos y el respeto entre iguales sin importar el género, la orientación sexual, la raza ni otros atributos personales. Todos somos diferentes, todos somos únicos.

Así pues, aún tenemos grandes objetivos por delante en nuestro sector, para lograr tener paridad y, por lo tanto, que la aportación de género nos haga mejores, como personas, como empresa y como sociedad.

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